lunes, 13 de junio de 2011

2a. Crónica Católica - El Sacrificio de la Misa - Autor: Keith Green

 
-- Crónicas Católicas --


Parte 2 - El Sacraficio de la Misa - ¿Qué Significa?


En la Primera Crónica, examinamos meticulosamente la doctrina de la transubstanciación, su historia, práctica y significado real.  Pero hemos esperado por este segundo artículo para responder la pregunta: ¿POR QUÉ?
¿Por qué el cuerpo y la sangre de Jesús deben estar literalmente presentes en la Misa?  ¿A qué propósito sirve?
La respuesta se encuentra en las sorprendentes palabras “El sacrificio de la Misa es el mismo sacrificio de la cruz, porque ahí está el mismo sacerdote , la misma víctima, y la misma ofrenda.” (1]).
Y en las palabras del Papa Pío IV:  “Yo profeso, asimismo, que en la Misa se ofrece a Dios un sacrificio verdadero, apropiado, y propiciatorio (2]) por los vivos y por los muertos” (Del artículo quinto del credo del papa Pío IV.)

¡Esa es la increíble verdad!  La Iglesia Católica Romana cree y enseña que en cada Misa, en cada iglesia, a través del mundo (estimado en sobre las 200.000 misas diarias) que Jesucristo está siendo ofrendado de nuevo, físicamente, como sacrificio por el pecado (beneficiando no solamente a aquellos que están vivos, ¡sino que a los muertos (3]) también!).
Cada misa romana es una recreación de la muerte de Jesús por los pecados del mundo.  NO UNA RECREACIÓN SIMBÓLICA, sino una literal, real/verdadera ofrenda de la carne y la sangre del Señor, para hacer expiación diaria por todos los pecados que han sido cometidos diariamente desde que Jesús fue crucificado 2.000 años atrás (4]).
Por eso es que el pan y el vino deben convertirse físicamente en el cuerpo y la sangre de Jesús, para que puedan ser ofrecidos una y otra vez por el pecado:
“La Santa Eucaristía es la continuación perpetua de este acto de sacrificio y entrega de nuestro Señor.  Cuando se celebra la Cena del Señor, Cristo se presenta de nuevo a Sí mismo en Su acto de total rendición al Padre en la muerte.” (5])
“Él se ofrece a Sí mismo continuamente al Padre, en el mismo acto eterno de ofrenda que empezó en la cruz y NO CESARÁ JAMÁS.” (6])
“La Misa es idéntica al Calvario - es un sacrificio por el pecado- debe ser perpetuado para quitar el pecado.” (7])

El catecismo del Concilio de Trento requirió que todos los pastores explicaran que los elementos de la Misa no sólo contienen carne, huesos y nervios como parte de Cristo, “Sino también un CRISTO COMPLETO.” (8]).
De este modo es referido /dado a conocer como “el sacrificio de la Misa” y como “una RENOVACIÓN del sacrificio de la cruz.” (9])


El Concilio de Trento en “El Sacrificio de la Misa”
Como compartimos en la I Crónica, el Concilio de Trento fue llamado para clarificar y estandarizar la doctrina católica, en respuesta a los desafíos de la Reforma.  Los cánones sobre esa materia (ocurridos en la sesión XXII, cap. II son como sigue:
[copio de intratext.com ]
CAN. I. Si alguno dijere, que no se ofrece a Dios en la Misa verdadero y propio sacrificio; o que el ofrecerse este no es otra cosa que darnos a Cristo para que le comamos; sea excomulgado. (10])
CAN. II. Si alguno dijere, que en aquellas palabras: Haced esto en mi memoria, no instituyó Cristo sacerdotes a los Apóstoles, o que no los ordenó para que ellos, y los demás sacerdotes ofreciesen su cuerpo y su sangre; sea excomulgado.
CAN. III. Si alguno dijere, que el sacrificio de la Misa es solo sacrificio de alabanza, y de acción de gracias, o mero recuerdo del sacrificio consumado en la cruz; mas que no es propiciatorio; o que sólo aprovecha al que le recibe; y que no se debe ofrecer por los vivos, ni por los difuntos, por los pecados, penas, satisfacciones, ni otras necesidades; sea excomulgado.
CAN. IV. Si alguno dijere, que se comete blasfemia contra el santísimo sacrificio que Cristo consumó en la cruz, por el sacrificio de la Misa; o que por este se deroga a aquel; sea excomulgado.


¿Pero Es Esta la Creencia de Roma Hoy?
Si cualquiera tiene alguna duda respecto a la postura moderna de Roma, citemos el reciente Concilio Vaticano II (1963-1965):  
“En la Última Cena, nuestro Salvador instituyó el sacrificio de la Eucaristía de Su cuerpo y sangre.  Hizo esto con el fin de perpetuar el sacrificio de la cruz.”  (“Los Documentos de Vaticano II, Walter M. Abbott, S.J., pág.154)
[copio también de:  intratext.com  Documentos del Concilio Vaticano II CAPÍTULO II EL SACROSANTO MISTERIO DE LA EUCARISTÍA ]
Misterio pascual
47. Nuestro Salvador, en la Última Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el Sacrificio Eucarístico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz …”

Los libros de catecismo enseñan que la razón por la que la Misa es el mismo sacrificio  del Calvario es porque la víctima, en cada caso, es Jesucristo.  (11])
De hecho, ellos se refieren al pan de la Eucaristía como “hostia” - que es la misma palabra latina HOSTIA- que literalmente significa “VÍCTIMA”. (12])


¿Pero por qué “El Sacrificio” de la Misa?
Para responder completamente a esta pregunta, citaremos ahora la literatura contemporánea de la propia iglesia - (Tomado del libro ESTA ES LA IGLESIA CATÓLICA, publicado por el Servicio de Información Católica, Caballeros de Colón, Imprimátur (13]) Reverendo John F. Whealon, Arzobispo de Hartford:

“El sacrificio es la verdadera esencia de la religión.  Y es sólo a través del sacrificio que puede ser perfectamente adquirida la unión con el Creador.  Fue a través del sacrificio que Cristo mismo fue capaz de alcanzar esto para el hombre.  ES SOLAMENTE A TRAVÉS DE LA PERPETUACIÓN DE ESE SACRIFICIO QUE ESTA UNIÓN PUEDE SER MANTENIDA.
Lo que hace a la Misa el más exaltado de los sacrificios es la naturaleza de la víctima, Cristo mismo.  Porque la Misa es la continuación del sacrificio de Cristo, el cual Él ofreció mediante  Su vida; y Cristo no sólo fue el sacerdote de este sacrificio (de la Cruz), Él también fue la víctima, el objeto mismo de este sacrificio.
Es así que la Misa es lo mismo que el sacrificio de la cruz.  No importa cuántas veces es ofrecido ni en cuántos lugares a la vez, es el mismo sacrificio de Cristo.  Cristo está ofreciéndose para siempre /eternamente a Sí mismo en la Misa.” (14])


¡Pero Jesús dijo “Todo Está Consumado /Todo Se Ha Cumplido!”
Todo creyente verdadero ama el sonido de estas palabras:
“¡Todo está consumado!” (Juan 19:30).  Porque es la maravillosa exclamación de que el sufrimiento del Señor finalmente había terminado - ¡Él había cumplido con Su misión!.
Jesús había vivido una Vida de Dolor, soportando la carga de un mundo vuelto loco.  Había sido rechazado por todos, aún por Sus amigos más cercanos.  Había vivido una vida perfecta ante Dios y los hombres, y Su recompensa en la tierra fue que se rieron de Él, lo escupieron, lo golpearon hasta dejarlo irreconocible, y finalmente lo clavaron a una cruz.   
Pero Él se había sometido voluntariamente, porque era la voluntad de Su Padre ofrecerlo a Él como satisfacción de la pena /[sanción] por todo el pecado del mundo - pasado, presente y futuro.

Pero aquí, en las palabras de un sacerdote católico romano, ¿está el verdadero significado de las palabras “¡Todo está consumado!”?  Estas palabras no declaran que Su sacrificio fue concluido, sino que Él terminó Su primera, normal, vida terrenal y ahora está en un estado fijo de víctima... que entonces Él empezó Su carrera eterna como el sacrificio perpetuo de la nueva ley. (15])  
Por consiguiente -según Roma- Jesús debe estar para siempre, “perpetuamente”,  muriendo por el pecado.

¿Se ha preguntado alguna vez por qué en cada iglesia católica todavía tienen a Jesús en la cruz?   Cada crucifijo con Jesús representado como clavado a ella cuenta el relato católico completo:  ¡Jesús todavía está muriendo por los pecados del mundo!
¡Pero esa es una mentira!  Solamente necesitamos mirar a las Escrituras para ver la verdad.


Volvamos a El Libro
La epístola a los hebreos habla del sacrificio “de una vez y para siempre” de Cristo en la cruz, no de un diario sacrificio en altares.
La Biblia afirma repetidamente en los términos más claros y positivos que el sacrificio de Cristo en el Calvario fue completo en esa única ofrenda.   Y, si nunca hubiera sido repetido, está expuesto explícitamente en Hebreos capítulos 7, 9 y 10:
(7:27)  “A diferencia de los otros sumos sacerdotes, Él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque Él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a Sí mismo.
(9:12) “entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo. No lo hizo con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre, logrando así un rescate eterno.
(9:25-28) “Ni entró en el cielo para ofrecerse vez tras vez, … Al contrario, ahora, al final de los tiempos, se ha presentado una sola vez y para siempre a fin de acabar con el pecado mediante el sacrificio de sí mismo... Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan.
(10:10-14) “...somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre.  11 Todo sacerdote celebra el culto día tras día ofreciendo repetidas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.12 Pero este sacerdote, después de ofrecer por los pecados un solo sacrificio para siempre, se sentó a la derecha de Dios,... 14 Porque con un solo sacrificio ha hecho perfectos para siempre a los que está santificando.

Observen que en todos estos versículos se encuentra la declaración “una vez y para siempre, ¡la que muestra cuán perfecto, completo y final fue el sacrificio de Jesús!  Su obra en la cruz constituyó un evento histórico que no necesita repetirse jamás y el cual, de hecho, no puede ser repetido.  Como dice Pablo,
Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él.” (Romanos 6:9)

Cualquier pretensión/simulacro de una ofrenda continua por el pecado es peor que vana, es blasfemia, y verdadero cumplimiento de la Escritura:
“Es imposible, porque así vuelven a crucificar, para su propio mal, al Hijo de Dios, y lo exponen a la vergüenza pública.”  (Hebreos 6:6)

   
Jesús - El Único Sacerdote
Jesús no sólo llegó a ser el perfecto sacrificio por el pecado, sino que después de haber sido aceptado por Dios por haber cumplido totalmente los requerimientos del antiguo testamento, Él se convirtió en “el mediador de un mejor pacto” (Hebreos 8:6).   ¡Eso significa que Jesús es el gran sacerdote de cada creyente verdadero!  “Hay un solo mediador entre entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5).

La Biblia enseña que el sacerdocio de Jesucristo es único:  
«Tú eres sacerdote para siempre,  según el orden de Melquisedec.»
... pero como Jesús permanece para siempre, su sacerdocio es imperecedero. (Hebreos 7:17,24)  
¡Esto significa que no puede ser transferido a otro!

Pero el catolicismo romano enseña que los apóstoles fueron ordenados por Jesús mismo (en la Última Cena) para perpetuar el sacrificio en puertas/a punto de ocurrir que Él haría en la cruz.  Y que esta ordenación ha sido transmitida a través de los siglos hasta la actual generación de sacerdotes.
Por lo tanto, Roma enseña que sus sacerdotes realmente operan y cumplen con el sacerdocio de Jesucristo, y que son llamados “otros Cristos” (alter Christus). (16])

Esto explica la gran adulación y honor amontonados sobre el sacerdote romano.  El santo católico J.M.B. Vianney dijo que “Donde no hay sacerdote no hay sacrificio, y donde no hay sacrificio no hay religión... sin el sacerdote la pasión y muerte de nuestro Señor no nos serviría de nada...
¡Vea el poder del sacerdote!   ¡Con una palabra de sus labios, transforma un trozo de pan en Dios!  Una hazaña mayor que la creación del mundo.  
También dijo él: “Si fuera a conocer a un sacerdote y a un ángel, saludaría al sacerdote antes de saludar al ángel.  El ángel es un amigo de Dios, pero el sacerdote toma el lugar de Dios... al lado de Dios mismo, ¡el sacerdote es todo!”

¡Qué humillación para Jesucristo, Aquel a quien se le ha dado un nombre “sobre todo otro nombre”!


¿Pero no está cambiando Roma?
Hoy, muchos están expresando esperanza en que Roma se está volviendo hacia el cristianismo escritural.  Señalan las muchas reformas de Vaticano II (17]) y también a la cada vez mayor  renovación carismática.  Es verdad, estas cosas parecen ser una señal positiva de cambio -y muchos están encantados por ellas- pero la mayoría no logra darse cuenta de que estos cambios son sólo superficiales.  Porque Roma nunca podría rechazar el sacrificio de la Misa, sino sólo modificar/mejorar sus contornos /["modernizarla"] lo suficiente como para mantener escondido su verdadero significado.
El Papa Juan XXIII dejó en claro que su Iglesia está sujeta “a todas las enseñanzas de la iglesia en su totalidad y precisión, como todavía sigue resplandeciendo en el acto del Concilio de Trento y Concilio Vaticano I...(18])

Es claro que la enseñanza y creencia romana completa está fundada en esta premisa del sacrificio continuo de Cristo por el pecado.  
Otra vez, escritos católicos declaran:
“Debería ser fácil ver por qué la Misa ocupa un lugar tan importante en la vida de la iglesia.  La Misa es la esencia misma de la iglesia.  Dentro de ella se centra la vida de la iglesia, y la  existencia misma de la iglesia.  Si no hubiera Misa, no podría haber Iglesia Católica.  La Misa es nuestro acto de adoración, un acto que sabemos que es realmente digno de Dios, porque es el sacrificio del propio Hijo de Dios.
Lo que los sacrificios de la antigua ley eran incapaces de cumplir, la Misa lo lleva a cabo: Se hace expiación perfecta por el pecado.
Las almas de los hombres aún no nacidos, junto con aquellos que viven ahora y aquellos que han existido desde el sacrificio de Cristo, todos tienen necesidad de la salvación que Cristo ha ganado /conseguido para nosotros.  Es a través de la Misa, al igual que a través de los otros sacramentos, que los efectos de la salvación de Cristo se aplican a las almas de los hombres.”  (19])

Se deja perfectamente claro que Roma pondrá para siempre su fe en la Misa para el perdón eterno de los pecados.  Remover esta creencia de su sistema de teología sería como echar por tierra /arrasar con los pilares de un gran edificio... ¡el edificio entero se vendría abajo!


La opinión extrema /radical de Pablo
Mientras me sentaba aturdido /atónito, leyendo todas las amenazas “sea maldito” del Concilio de Trento, no podía dejar de pensar en cómo sus maldiciones caerían sobre sus propias cabezas -porque las palabras de nuestro hermano Pablo gritan /anuncian a través de los siglos:
“Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición!” (Gál 1:8).
Pablo no sólo advierte de que no debería hacérsele caso /prestársele atención a un ángel auténtico del cielo en tanto que predicara una doctrina diferente, sino que da una advertencia final: “... ¡si aun nosotros...!”.  
Pablo advirtió severamente a los gálatas de que ni siquiera lo escucharan a él - el apóstol titular y maestro de la verdadera doctrina- si él mismo cambiara total/radicalmente en cualquiera de las enseñanzas fundamentales del evangelio.  ¡Cuánto más, entonces, deberíamos rechazar las horrorosas tradiciones y prácticas de un sistema que no sólo no es bíblico, sino que de hecho está impregnado de misticismo, bordeando peligrosamente en lo oculto!


Conclusión
Por lo que puedo ver en la Biblia, una persona está en peligro de estar agrupada con “falsos hermanos” solamente por interferir /alterar /manipular tres asuntos muy básicos de la verdad bíblica: (20])
1) Quién es Jesús - Hijo de Dios, Dios el Hijo, Creador del universo.
2) Lo que vino a hacer Él - Morir una vez y para siempre por los pecados de la humanidad, y que entonces se levantó de los muertos como el gran sacerdote eterno de todos los creyentes verdaderos.
3) Cómo se beneficia directamente una persona mediante la muerte de Jesús por el pecado - Es contada /considerada como justa por una total fe y descanso en la obra terminada de Cristo, y llega a ser poseedora del regalo gratuito de Dios: vida eterna (salvación).

La Iglesia Católica Romana ha sido considerada una fe cristiana verdadera principalmente porque, por lo general, se conoce que su teología es totalmente ortodoxa en el punto 1).
Sin embargo, como lo hemos señalado en estas dos crónicas, es peligrosamente deficiente /precaria /cuestionable en la expiación - La muerte sustitutoria de Cristo por los pecadores - punto 2).
Pero, por si ha quedado alguna duda acerca de si la iglesia romana es o no auténtica y bíblicamente cristiana, hay un completo y minucioso estudio de la mirada romana en cuanto a  cómo se obtiene salvación en nuestro tercer episodio de las “Crónicas Católicas” - La Salvación según Roma.


Notas a pié de página

1] The Roman Catholic Sacrifice of the Mass, (= “El sacrificio católico romano de la Misa) by Bartholomew F. Brewer, Ph.D.

2] Propiciatory - conciliatory, to soothe the anger of, to win or regain the goodwill of, to appease, placate or make friendly, to reconcile - Webster's New World Dictionary and Harper's Bible Dictionary  
Propiciatorio (según los diccionarios que consultó Keith) = conciliatorio, calmar la ira de, ganar o recuperar la buena voluntad de, apaciguar o trabar amistad, reconciliar.

3] "It is appointed unto men once to die, but after this the judgment" (Heb. 9:27).
Y así como está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio,” (Hebreos 9:27)

4] The Catholic Home Instruction Book #3, p.90. (El libro 3 de Instrucción católica en casa)

5] The Spirit of Jesus pp.89-90, Imprimatur: John Joseph Cardinal Carberry, Archbishop of St. Louis.  
“El Espíritu de Jesús”, autorizado para publicarse por el Cardenal y Arzobispo John Joseph Carberry

6] Sons of God in Christ Book 4, p.117. (Hijos de Dios en Cristo, Libro 4)

7] For Them Also, pp.289-299. (Para ellos también, págs. 289-299)

8] Encyclopedia of Religions, Vol.2, p.77.

9] "A Catholic Word List" p.45. (Lista de palabras católicas)

10] Anathema - The strongest denunciation of a person that can be made in the ancient Greek (the original language of the New Testament). Literal meaning: "devoted to death." A thing or person accursed or damned - Webster's New World Dictionary and Harper's Bible Dictionary.
Anatema [palabra bíblica usada en la versión en inglés, en lugar de la católica “excomulgado”] - La denuncia más fuerte que se podía hacer en griego antiguo (el lenguaje original del N.T.).  Significado literal (de “anatema”): “entregado a la muerte”.  Una cosa o persona detestable (/maldita/abominable/execrable) o condenable.
execrar. (del DRAE)
(Del lat. exsecrāri).
1. tr. Condenar y maldecir con autoridad sacerdotal o en nombre de cosas sagradas.

11] "The New Baltimore Catechism" #3, Question 931. (El nuevo catecismo Baltimore, número 3, pregunta 931)

12] Webster's New World Dictionary.  (Diccionario “El Nuevo Mundo de Webster”)
[Del DRAE (Diccionario de la Real Academia española):
1. f. Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga.    2. f. Cosa que se ofrece en sacrificio.]

13] Imprimatur - Sanction or approval. Specifically, permission to print or publish a book or article containing nothing contrary to the teachings of the Roman Catholic Church - Webster's New World Dictionary.  
(= Imprimátur - Autorización o aprobación.  Específicamente, permiso para imprimir o publicar un libro o artículo que no contiene nada contrario a las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana - Diccionario “El Nuevo Mundo de Webster”.)
(sg. DRAE) 1. m. Licencia que da la autoridad eclesiástica para imprimir un escrito.

14] pp.20-24 (págs 20-24 del libro “Esta es la Iglsia Católica”)
15] The Sacrifice of Christ, by Richard W.Grace.
16] In Latin.

17] i.e., Such as Masses performed in the common language rather than exclusively in Latin, the relaxation of taboos such as eating meat on Friday, etc.
(por ejemplo, tales como las misas efectuadas en lenguaje común en lugar de exclusivamente en latín, el relajamiento de los tabúes tales como el comer carne los viernes, etc.)

18] The Documents of Vatican II, Abbot, S.J.

20] This Is The Catholic Church pp.24-25.

21] These are greatly condensed for this example.
(¡Lo siento! En el documento no está señalado el punto 21 de las notas a pié de página.  Keith dice: “Éstas están enormemente condensadas por este ejemplo”)   

 

sábado, 11 de junio de 2011

1a. Crónica Católica - La Sta. Eucaristía - Autor: Keith Green

-- Crónicas Católicas --


Parte 1 - La Santa Eucaristía: Comiendo la Carne de la Deidad


Uno podría preguntarse por qué, en una mirada escritural a las doctrinas de la Iglesia Católica, yo elegiría este tema: La interpretación romana de la Cena del Señor (más comúnmente conocida como “Comunión”), como la primera de las “Crónicas Católicas”.  
La mayoría de los protestantes (1]) esperarían que yo lidiara con lo que podrían considerar las desviaciones más obvias de la fundación bíblica -tales como la veneración y las oraciones a la Virgen María, la infalibilidad del Papa, el purgatorio y las oraciones por los muertos- o la historia de tortura y quema de acusados de “herejes”, y cosas como esas.
Pero con este primer artículo creo que iríamos justo a la raíz, antes de que empecemos a explorar las ramas de la doctrina y la práctica romana.  
Y cualquier católico que tiene siquiera el mínimo conocimiento de su iglesia sabe que el punto central de cada reunión (conocida como la “Misa”) es la Santa Eucaristía.


La Eucaristía
La palabra “Eucaristía” es una palabra griega que significa “acción de gracias”.  En los relatos del evangelio de la Última Cena se describe a Jesús como “dando gracias” antes de partir el pan (Lucas 22:19), y así esta palabra llega a ser un nombre apropiado para la Cena del Señor en la Iglesia Católica primitiva.  Hoy día es más comúnmente asociada con los elementos en la “comunión”, especialmente la hostia, aunque a la ceremonia misma aún se le llama “La Santa Eucaristía”.
Bueno, usted podría estar preguntándose por qué estoy tomando tanto tiempo y esfuerzo para explicar algo tan inocuo/inofensivo como la ceremonia conocida alrededor del mundo como “comunión”.
Probablemente usted ha sido parte de una comunión.  Entonces, ¿por qué armar todo este jaleo acerca de pan y vino?  ¿Por qué?  Porque ahí es donde termina la similitud entre servicios de comunión evangélicos y la Misa católico romana: ¡en el pan y el vino!.


Transubstanciación
Esa palabra de 18 letras de arriba es una completa declaración  teológica... y el nombre de una doctrina, de la cual surge el más asombroso conjunto de creencias y prácticas que alguna vez se haya enseñado en nombre de la religión.  Muy, muy poca gente sabe lo que la Iglesia Católica verdaderamente cree y enseña con respecto a este tema, y estoy convencido de que incluso pocos católicos se dan cuenta de lo que están formando parte.
Desde su tierna infancia, “Este es el cuerpo de Cristo” es todo lo que han escuchado cuando el sacerdote pone con cautela la hostia en su lengua.  Y, a medida que crecieron, fue una parte tan natural y normal de sus vidas religiosas, ¡que sus mentes nunca siquiera cuestionaron el hecho de que Jesús mismo estaba realmente en su boca!
Podría ser difícil para usted creer, pero eso es exactamente, literalmente, lo que significa “transubstanciación”.  La Iglesia Católica Romana enseña a su grey /rebaño que el pan y el vino usados en la Misa verdaderamente, físicamente, se transforma en la carne y la sangre de Jesucristo, después de que el sacerdote los bendice durante la liturgia (ceremonia).  Aunque esto en sí mismo puede impactarle, es realmente sólo el comienzo.   Porque las implicaciones y conclusiones prácticas de esta doctrina son absolutamente alucinantes /impresionantes.


Autoridad Exclusiva
Por ejemplo, la Iglesia Católica Romana enseña que, debido a que sus sacerdotes son los únicos que tienen autoridad de Dios (2]) para pronunciar la bendición que cambia los elementos de la comunión en el verdadero cuerpo y la verdadera sangre de Jesús, ¡ellos son la única iglesia donde Jesús reside “físicamente” incluso ahora!   Permítanme citar una carta escrita por un católico devoto a una de las jóvenes en nuestro ministerio:
Explicar [lo que es] la Iglesia Católica tomaría volúmenes; pero, básicamente la Iglesia Católica fue fundada por Jesucristo cuando Él estuvo aquí en la tierra.  Es la ÚNICA iglesia fundada por Jesús.  El mayor bien /valor de nuestra iglesia es que tenemos a Jesús presente en la Santa Eucaristía:  Él está realmente aquí, cuerpo, alma y divinidad.  Él es Dios y en Su omnipotencia puede hacer cualquier cosa que desee, y Él decidió permanecer con nosotros hasta el fin del mundo en la forma de la hostia en la Santa Comunión.

Si usted piensa que es solamente una opinión aislada de alguien al margen de la iglesia, o que la Iglesia Católica como un todo verdaderamente no cree, o no enseña esto, le ruego continuar leyendo.  Porque esta no sólo es la enseñanza oficial de Roma, sino que de acuerdo al decreto irrevocable de la iglesia (llamado dogma), cualquiera que no adhiera a esta creencia, en el detalle más explícito, ¡es maldito y condenado para siempre!


Concilio de Trento
Cuando Europa fue electrizada por la predicación elocuente de la reforma del s.XVI, la jerarquía de la Iglesia Católica reunió a sus teólogos, quienes trabajaron por décadas en la preparación de una declaración de fe con respecto a la doctrina de la transubstanciación.  Este documento sigue siendo hasta hoy la norma /el principio /el estándar de la doctrina católica.

Cuando comenzó el Concilio Vaticano II en 1963, el Papa Juan XXIII declaró: “Acepto por completo todo lo que se ha decidido y declarado en el Concilio de Trento”.
¿Qué decidió y declaró el Concilio de Trento?  
Algunas de las primeras secciones son las siguientes:  [copiado de: IntraText CT - Texto] (CAN.= Canon)
“CAN. I. Si alguno negare, que en el santísimo sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y substancialmente el cuerpo y la sangre juntamente con el alma y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y por consecuencia todo Cristo; sino por el contrario dijere, que solamente está en él como en señal o en figura, o virtualmente; sea excomulgado.
CAN. II. Si alguno dijere, que en el sacrosanto sacramento de la Eucaristía queda substancia de pan y de vino juntamente con el cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo; y negare aquella admirable y singular conversión de toda la substancia del pan en el cuerpo, y de toda la substancia del vino en la sangre, permaneciendo solamente las especies de pan y vino; conversión que la Iglesia católica propísimamente [sugiero “muy propiamente o “con toda propiedad”] llama Transubstanciación; sea excomulgado.
CAN. VI. Si alguno dijere, que en el santo sacramento de la Eucaristía no se debe adorar a Cristo, hijo unigénito de Dios, con el culto de latría, ni aun con el externo; y que por lo mismo, ni se debe venerar con peculiar y festiva celebridad; ni ser conducido solemnemente en procesiones, según el loable y universal rito y costumbre de la santa Iglesia; o que no se debe exponer públicamente al pueblo para que le adore, y que los que le adoran son idólatras; sea excomulgado.”


La Adoración de la Hostia (3])  [en inglés: “host”]
“No te harás imagen (4]),... 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;” (Ex.20:4-5, Versión Reina-Valera).  “Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.” (Juan 4:24)
En el Canon VI, se habló de un rito de alabanza llamado “latría”.  Esto no es precisamente una “costumbre antigua”; es rigurosamente practicado hoy en día en muchas misas.  Después de que el pan ha sido supuestamente “transformado” en Cristo por el sacerdote, es puesto en un recipiente llamado custodia.  Y ante esta custodia el católico debe hacer una reverencia (5]), ¡y adorar la pequeña hostia como Dios!  
A veces tienen procesiones en las que marchan solemnemente, mientras la congregación se inclina y ofrece alabanza y adoración, ¡a este pan!

La enseñanza romana de que Jesucristo está físicamente presente en cada trocito de pan crea muchos otros problemas doctrinales y prácticos.  Por ejemplo, cuando la ceremonia religiosa termina, ¿qué les sucede a todas esas hostias sobrantes que han sido “transformadas en Cristo”?  ¿Vuelven a transformarse en pan otra vez cuando el sacerdote se va a su casa?  Me temo que no.  Porque, de acuerdo al Canon IV del Concilio de Trento, ¡se quedan como carne!

(Agrego el texto del Canon IV: “CAN. IV. Si alguno dijere, que hecha la consagración no está el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo en el admirable sacramento de la Eucaristía, sino solo en el uso, mientras que se recibe, pero no antes, ni después; y que no permanece el verdadero cuerpo del Señor en las hostias o partículas consagradas que se reservan, o quedan después de la comunión; sea excomulgado.”)

Y no piense que ese decreto de 400 años es sólo algún viejo manuscrito polvoriento en una caja de museo en algún lugar -todavía se observa completamente, y se practica apasionadamente.  Como ejemplo, aquí hay un pasaje de un libro oficial de instrucción católica en casa, con los derechos de autor vigentes en 1978: (6])
“Jesucristo no cesa de existir bajo las apariencias de pan y vino después que la Misa termina.  Más aún, algunas hostias son normalmente guardadas /mantenidas en todas las iglesias católicas.  En estas hostias, Jesús está física y verdaderamente presente, siempre y cuando permanezcan las apariencias de pan.  Por lo tanto, los católicos tienen la práctica encomiable de ‘hacer visitas’ a nuestro Señor presente en sus iglesias para ofrecerle su gratitud, su adoración, para pedir ayuda o perdón: en una palabra, para hacerlo a Él el centro alrededor del cual viven sus vidas diarias.”
¡Esa es una interpretación increíble de cómo hacer a Jesús el centro de su vida diaria!


¿Cuando Empezó esta Enseñanza?
La enseñanza de la transubstanciación no se remonta a la Última Cena, como la mayoría de los católicos supone.  Fue un tópico controversial por muchos siglos antes de llegar a ser oficialmente un artículo /objeto de fe (lo que significa que es esencial para la salvación, de acuerdo a /según Roma).  La idea de una presencia física fue sostenida vagamente por algunos, tales como Ambrosio, pero no fue sino hasta el año 831 D.C. que Paschasius Radbertus, un monje benedictino, publicó un tratado abogando abiertamente por la doctrina.  Aún así, por casi otros cuatro siglos, se llevó a cabo una guerra teológica de obispos y similares sobre esta enseñanza, hasta que en el Cuarto Concilio de Letrán en 1215 D.C. fue oficialmente definido y canonizado como un dogma (7]) por el Papa Inocencio III.

Historiadores eclesiásticos nos dicen que cuando esta doctrina empezó a ser enseñada, los sacerdotes se preocupaban mucho de que ninguna migaja se cayera - no fuera que el cuerpo de Jesús resultara lastimado, ¡o incluso comido por un ratón o un perro!  (8])
Había discusiones bastante serias en cuanto a qué debería hacerse si una persona llegara a vomitar después de recibir el sacramento. (9])
En el Concilio de Constanza [1414-1418] se arguyó que si un comulgante volcaba algo de la sangre en su barba, ¡tanto la barba como el hombre deberían ser destruidos por quema!


Cómo Ve Roma a la Bibia
Antes de que procedamos a examinar lo que la Biblia tiene que decir sobre esta materia, es importante entender la mirada/consideración católica oficial de las Escrituras.  
De acuerdo a un decreto incuestionable ellos sostienen que “la tradición de la iglesia tiene igual autoridad a la de la Biblia”.  Esta nos es sólo una mirada teológica, ¡sino que fue hecha un artículo de fe por el mismo Concilio de Trento en 1546!  

Y, de nuevo, esta mirada es sostenida completamente por la iglesia hoy:  
“Las enseñanzas de la iglesia siempre estarán en conformidad con las enseñanzas de la Escritura... y es a través de la enseñanza de la iglesia que comprendemos más plenamente verdades de la sagrada Escritura.  A la Iglesia Católica pertenece la palabra final en el entendimiento y significado del Espíritu Santo en las palabras de la Biblia.”

Y, explicando la premisa usada al interpretar la Biblia: “... generalmente, el significado de las Escrituras es buscado por aquellos que están especialmente entrenados para este propósito.  Y en sus conclusiones, ellos saben que ninguna explicación de las Escrituras que contradicen las verdades constantemente enseñadas por la Iglesia infalible pueden ser verdad.” (10])

Cualquiera puede ver cómo tal forma de interpretación puede ser peligrosamente usada para manipular, para que la Escritura no signifique absolutamente nada.  ¿Quién no ha observado esto de las  diversas sectas?  Los “moonies” [miembros de la Iglesia de la Unificación, fundada por Sun Myung Moon], los mormones, y los Testigos de Jehová, todos ellos respaldan sus enseñanzas falsas con “nuevas revelaciones” e “interpretaciones inspiradas” de las Escrituras -cada una reclamando que el Espíritu Santo reveló estas nuevas verdades a sus fundadores.
Uno se abre a toda clase de engaños cuando se juzga a la Biblia por lo que su iglesia o pastor enseña, ¡en vez de juzgar lo que su iglesia o pastor enseña por la Biblia!


Explicación del uso católico de versículos descontextualizados para establecer su doctrina.
Con esto en mente, discutiremos brevemente los dos pasajes principales de la Escritura que la iglesia romana usa al tratar de mostrar que Jesús mismo enseñó la transubstanciación.
Juan 6: 54-55: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.”

A los católicos se les enseña aquí cómo Él está, literalmente, ofreciéndoles Su carne y sangre, de manera que ellos puedan tener vida eterna por comérselo físicamente.  Con sólo un poquito de estudio del pasaje completo (versículos 27-71) queda claro que Jesús no estaba hablando acerca de comida y bebida física, sino espiritual.

La comida se come para satisfacer el hambre.  Y en el versículo 35 Jesús dice:
“... El que a mí viene nunca pasará hambre,”.  
Ahora, Jesús no está prometiendo alivio eterno de dolores físicos de hambre.  Él está, por supuesto, hablando del hambre espiritual en el hombre por rectitud y salvación.  Y Él promete a aquellos que “vengan a Él” que Él satisfará su hambre por estas cosas para siempre.  Por lo tanto, ¡venir a Él es “comer”! (Ver también Mateo 5:6, 11:28; Juan 4:31-34).

También bebemos para satisfacer la sed, y de nuevo en el versísulo 35 Jesús nos dice: “... y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed.”
Por lo tanto, ¡creer en Él es “beber”!  (Ver también Juan 4:13-14).  
Nadie puede decir que Jesús estaba aquí estableciendo el comer y el beber de su carne y sangre literales para dar vida eterna, porque en el versículo 63 Él dice:
El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida.  ¡Así Jesús deja en claro lo que nosotros deberíamos estar comiendo y bebiendo para tener vida eterna!  Mateo 26:26 y 28: “ … esto es mi cuerpo. … 28 Esto es mi sangre ”. (Ver también Mateo 4:4).

Los católicos basan todo su sistema religioso en su interpretación de estos dos versículos.  Enseñan terminantemente que aquí mismo Jesús está pronunciando su primera bendición sacerdotal, que misteriosamente transforma el pan y el vino en Su cuerpo y sangre.  
La locura absoluta de tal conclusión se prueba por esta única observación: ¡Él estaba literalmente todavía ahí antes, durante, y después que hubieron participado del pan y de la copa!  Él no fue transformado en líquido y pan.  Su carne aún estaba en Sus huesos, y Su sangre todavía en Sus venas.  ¡Él no se había desvanecido para reaparecer en la forma de pan o una copa de vino!

Vamos a mirar más de cerca Sus palabras.  Nadie puede negar que aquí tenemos lenguaje figurativo.  Jesús no dijo TOUTO GIGNETAI (“esto se ha convertido” o “esto se ha vuelto”), sino TOUTO ESTI (“esto es”; por ejemplo, “significa”, “representa”).  (11])  
¡Es obvio que el significado de Jesús no fue literal, sino simbólico!  

Y Él no fue el primero en la Biblia en afirmar figurativamente que un vaso con líquido era realmente “sangre”.  En una ocasión, los amigos de David lo escucharon expresar un deseo intenso de beber agua del pozo de Belén.  A pesar de peligro extremo, estos hombres traspasaron las líneas enemigas de los filisteos y le trajeron el agua.  Cuando David se enteró de que estos hombres habían arriesgado su vida de tal manera se rehusó a beber el agua exclamando: “¿He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida?”. (2 Samuel 23:17)

A través de los evangelios encontramos lenguaje metafórico similar: Jesús refiriéndose a Sí mismo como “La Puerta”, “la Vid”, “la Luz”, “la Roca”; “la Raíz”, “la Estrella Resplandeciente de la Mañana” (Ap.22:16), así también como “el Pan”.  
El pasaje está escrito en lenguaje tan común que es claro a cualquier lector observador que la Cena del Señor se entendía principalmente /ante todo como un recuerdo, y de ninguna manera un sacrificio literal.  “Hagan esto en memoria de Mí” (Lucas 22:19)


Verdaderos Orígenes Paganos
¿De dónde vinieron realmente esta enseñanza y práctica?
Como muchas de las creencias y ritos del romanismo, la transubstanciación fue practicada primero por religiones paganas.  El célebre historiador Durant dijo que la creencia en la transubstanciación -como la practicada por los sacerdotes del sistema católico romano- es “una de las ceremonias más antiguas de la religión primitiva”.  (12])
El sincretismo y el misticismo del Medio Oriente fueron grandes factores de influencia en el occidente, particularmente en Italia. (13])
En Egipto, los sacerdotes consagraban una torta de [¿-? otra errata; podría ser “carne”] la que se suponía que se convertía en la carne de Osiris. (14]).  
La idea de transubstanciación también fue característica de la religión de Mitra, cuyos sacramentos de tortas y bebida (haoma/soma) era estrechamente paralelos/análogos a los ritos católico romanos (15]).

La idea de comer la carne de la deidad era muy popular entre la gente de México y América Central mucho antes de que oyeran hablar de Cristo; y cuando los misioneros españoles arribaron a esos países, “su sorpresa se exacerbó, cuando presenciaron un rito religioso que les recordaba la comunión... una imagen hecha de harina.. y después de la consagración por los sacerdotes, era distribuida entre la gente, que se la comía... declarando que era la carne de la deidad...” (16])


¿Así que por qué enseñan esto?
Antes de concluir nuestra primera crónica, la pregunta necesita ser contestada: ¿”Por qué la Iglesia Católica Romana necesita tener tal doctrina? - ¿por qué piensan que Jesús quiere que ellos se lo coman físicamente”?  Eso es lo que verdaderamente me intrigó mientras leía asombrado el catecismo y los libros de instrucción doctrinal.  Pero la respuesta a eso es penosa /lamentable.  
Como dije antes, las implicaciones y conclusiones prácticas de la enseñanza de la transubstanciación son sustancialmente peores que la doctrina misma y, como una gran telaraña tejida por una laboriosa araña, las enseñanzas de Roma se propagan desde este eje central como los rayos de una rueda.

En la Crónica Católica II miraremos intensamente al siguiente resultado directo de la transubstanciación en la teología sistemática católica oficial: “El Sacrificio de la Misa.”


Anotaciones al pié de página:

1] -  Hoy, los protestantes son considerados como miembros de cualquier iglesia o grupo de     iglesias fuera de las iglesias Católico Romana y Ortodoxa oriental.
2] -  Pasada /Transmitida a través de “Sucesión Apostólica” desde el apóstol Pedro, el         supuesto “primer Papa”.
3] -  The “wafer” (otra palabra inglesa para “hostia”)
4] -  NASB [en inglés] dice: “No te hagas ningún ídolo”. [También la NVI]
5] -  Este acto se llama “genuflexión”.
6] - "The Spirit of Jesus", Catholic Home Study Instruction Course. Book #3, p.92. (= “El Espíritu de Jesús”, Curso de Instrucción católica para estudio en casa, Libro 3, pág.92)
7] -  Un “dogma” es una enseñanza o doctrina que nunca puede ser revocada o derogada.  Es     igual a la Biblia en autoridad.
8] - The Other Side of Rome, p.21. (= “El otro lado de Roma”)
9] -  A fines del s. XI, por miedo a que alguien pudiera volcar la sangre de Dios, algunos         empezaron a privar de la copa a la gente, y finalmente, en 1415, el Concilio de             Constanza oficialmente negó la copa a los laicos.  Aunque hoy, por decreto del             Vaticano, las iglesias pueden ofrecer opcionalmente la copa a los comulgantes.
10] -  "The Spirit of Jesus," pp.94-95. (= “El Espíritu de Jesús”, págs.94-95)
11] -  Si sostengo una foto de mi hijo y digo: “Este es mi hijo”, ciertamente no estoy diciendo     que la foto es, literalmente, mi hijo.
12] -  The Story of Civilization, p.741. (= “La Historia de la Civilización”, pág.741)
13] -  Roman Society From Nero to Marcus Aurelius, by Dill. (= “La sociedad romana desde     Nerón hasta Marco Aurelio”, por Samuel Dill)
14] - An ancient Egyptian god of the lower world and judge of the dead - Encyclopedia of     Religions, Vol.2, p.76. (= Un antiguo dios egipcio del mundo inferior y juez de los             muertos - Enciclopedia de las religiones, Volumen 2, pág. 76)
15] - Ibid. (= ídem al anterior)
16] - Prescott's Mexico, Vol. 3.

Crónicas Católicas (Introd.) - Autor: Keith Green

–– Crónicas Católicas ––


Nota de la traductora:
Con la idea de animarlos a leer estas crónicas, copio el último párrafo de la conclusión en la Tercera Crónica (La Salvación según Roma):
"Nunca he entendido del todo por qué Dios me guió a escribir estos artículos.  Pero se vuelve más claro con cada día de estudio y cada página de investigación, que la verdad de la Escritura debe ser defendida para la gloria de nuestro Señor Jesús, y por aquellos que necesitan desesperadamente ser libertados."

Debido a lo extenso que es este documento -y también al hecho de que el haber sido escrito por partes facilita esta modalidad- publicaré la traducción por artículos, y en la medida que vaya traduciéndolos.
Esto no tiene video.  Es parte de publicaciones periódicas que Keith difundía distribuyéndolas gratuitamente a quienes lo solicitaran.
Me pareció interesante traducir también la “Introducción” de quien rescató y publicó en la web esta serie de cuatro “Crónicas Católicas” -como las llamó su autor- pues en ella da a conocer el cómo se gestó este estudio que realizó Keith.





Tabla de Contenidos

Introducción - Acerca de Keith Green y Las Crónicas Católicas
Parte 1 - La Santa Eucaristía: Comiendo la Carne de la Deidad
Parte 2 - El Sacraficio de la Misa - ¿Qué significa?
Parte 3 - La Salvación según Roma
Parte 4 - ¿Qué cambió el "Vaticano II" Realmente?



Introducción - Acerca de Keith Green y las Crónicas Católicas

Keith Green tuvo una formación judía, pero creció leyendo el Nuevo Testamento cristiano.  Lo llamó “una combinación rara”; eso lo dejó libre de prejuicios, pero profundamente insatisfecho.  Su incursión espiritual lo llevó a las drogas, al misticismo del sur de Asia y al “amor libre”.  Después de experimentar lo que Keith describió como un “mal viaje” abandonó el uso de la droga y se hizo difícilmente accesible a la filosofía y teología en general.  Sin embargo, Keith declararía más tarde que en medio de su escepticismo sintió que Dios “traspasó su corazón encallecido” y llegó a ser un cristiano nacido de nuevo.

Después de recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador, Keith usó sus talentos musicales para responder al alto llamado del servicio cristiano.  Transformó su música en un ministerio.  Durante sus conciertos, frecuentemente exhortaba con enojo a sus oyentes a arrepentirse y comprometerse por entero a seguir a Cristo.
El tono/estilo inicial del ministerio de Keith fue influenciado en gran medida por Leonard Ravenhill, quien dirigió a Keith hacia Charles Finney,  un predicador “revivalista”/evangelista del s. XIX que predicaba la Ley de Dios para provocar convicción en sus oyentes.

Aunque Keith murió en un trágico accidente aéreo en 1982, su legado sigue vivo.  Fue un hombre radicalmente transformado y usado maravillosamente por el Espíritu de Dios para tocar incontables miles, si no millones, de vidas.  A través de su ministerio de música, su enseñanza, y “Last Days Ministries”  (=“Ministerios de los Últimos Días”) -un trabajo que tanto él como su esposa Melody empezaron en 1979- Keith desafiaba osadamente a las multitudes a entregarse completamente a la causa del Evangelio de Jesucristo.

“Crónicas Católicas” es parte del fruto de esos cortos años de trabajo consagrado de Keith.  Probablemente no hay una obra introductoria mejor, ni más fácil de leer, ni más concisa, que defina las diferencias entre las creencias protestantes y católicas, que la serie de Keith.  Y el siguiente segmento de la biografía de Keith -“Sin Compromiso”- escrita por su esposa Melody en 1989, nos ayudará a comprender la sincera motivación de Keith para escribirlas:

Un día, Keith estaba leyendo un libro acerca de la Iglesia Católica.   Entró volando a la cocina y parecía estar muy alterado.
“Mel, ¿puedes imaginarte esto?  Los católicos son realmente muy devotos a Jesús, ¿cierto?  Construyen grandes iglesias, con hermosas [¿-? al parecer, hay una errata: dice “statures” (=estaturas) ; tal vez podría ser “statues” (= estatuas)] y todo.  Pero este libro afirma que algunos de ellos no se dan cuenta de que pueden realmente conocer a Jesús.  Imagínate, amando a Jesús, pero sin tener seguridad alguna del cielo”.

De ahí en adelante Keith empezó a estudiar la doctrina católica y, como resultado directo de sus hallazgos, sintió la necesidad de escribir algo acerca de ello.  Oró por largo tiempo y buscó consejo de otros líderes cristianos, pero el consejo que recibió estaba dividido.  Keith estaba indeciso, pero al final creyó que el Señor quería que él les contara a otros lo que había aprendido acerca de la iglesia católica.  Cuando Keith empezó con la serie que él llamó “Crónicas Católicas” escribió el siguiente prólogo, para aclarar exactamente lo que estaba tratando de conseguir:

“Quiero dejar totalmente claro que ni yo ni nadie en “Ministerios de los Últimos Días” tiene absolutamente nada personal contra los católicos.  Sabemos de muchos creyentes amantes, comprometidos y sinceros entre sus filas.  De hecho, hay muchos de ellos que reciben nuestro boletín informativo, incluso un sacerdote de Nueva Inglaterra que mantiene correspondencia regularmente (y si está leyendo esto ahora, ¡Lo amo!.)”  -  Keith Green.

Solamente aquellos que no puedan manejar/(que no estén preparados para) la búsqueda de la verdad sin concesiones tendrán problemas con las “Crónicas Católicas”.
Son históricas, balanceadas y y dignas de consideración mientras persista la diferencia entre católicos y protestantes.  
Sin embargo, en el tiempo en que Melody Green dirigió “Last Days Ministries”, a comienzos de los ochenta, la publicación de las “Crónicas Católicas” fue descontinuada.  
De modo que, en un esfuerzo por confrontar el error y sostener la verdad sin compromiso, las siguientes son las “Crónicas Católicas” como fueron publicadas al principio por Keith Green en “Last Days Ministries”.